Historia

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…O DE DÓNDE VENIMOS

En 1985 un pequeño grupo de Asociaciones y la Administración Local, entienden que una de las formas de articular y fomentar la participación juvenil, es a través de la creación de un Consejo de la Juventud.

El nuestro comienza de la siguiente manera:

  • La reivindicaciones de los y las jóvenes no sólo son importantes por el número de votos que representan, sino porque somos los garantes de que la herencia que se nos deja, en este nuestro mundo, esté lo menos hipotecada posible.
  • La necesidad de dialogar, de presentar soluciones comunes a los mismos problemas, exige que la coordinación interasociativa sea el eje fundamental en donde basar toda la vida de un Consejo de Juventud. Éste, son las entidades que lo conforman, un solo cuerpo con muchas mentes.
  • Al final el Consejo, se debe convertir también en un prestador de servicios inmediatos para resolver problemas concretos, que permita a las Asociaciones zambullirse en la difícil mundo de la burocracia consiguiendo que puedan disponer de lugares para reunirse y presionar con una sola voz soluciones rápidas, ante la administración. Pero también, prestar servicios a la juventud en general mediante campañas de concienciación, servicios de asesoramiento y de información.
  • El tejido social debe crecer y evolucionar, llegando a más jóvenes, para cubrir aspectos de la vida de la ciudad. El mundo Asociativo debe atraer convenciendo de sus propuestas, demostrando que entre todos y todas juntos podemos proponer cambios e incidir en el diseño de nuestra localidad.

En la actualidad, el Consejo está formado por 21 asociaciones juveniles que representan:

Gran variedad de ideologías, opiniones, objetivos y creencias. Pero para todas ellas, la meta sigue siendo conseguir una política de juventud global que dé respuestas a los problemas e inquietudes de los y las jóvenes, encaminada a facilitar la integración socio-económica, propiciar la participación y mejorar su calidad de vida.

Es cierto que al hablar de juventud no podemos referirnos a un grupo uniforme y homogéneo. Aún teniendo intereses comunes y, como parte de la colectividad, refleja los conflictos que esta tiene relacionados directamente con los cambios demográficos, la organización del trabajo, el perfil competitivo de la economía, el impacto de las nuevas tecnologías, la transformación de las relaciones familiares y sociales, el deterioro medioambiental… que dificultan cada vez más su inserción en la sociedad. Pero, por tanto, siendo un colectivo plural, si podemos hablar de una serie de problemas e inquietudes que preocupan a una mayoría de jóvenes y que condicionan sus modelos de relación y de integración social.

Por ello los y las jóvenes debemos exigir un espacio de participación de diseño de nuestro porvenir, colaborando con nuestros valores y posibilidades en la transformación de la sociedad. La participación es garantía de futuro, y como tal, supone un estímulo de los valores que pueden permitir avanzar hacia un municipio más libre, abierto y creativo.

Desde el Consejo de la Juventud de Alcobendas creemos que hemos demostrado el compromiso del movimiento asociativo juvenil en la transformación social, suponiendo una clara apuesta de futuro en la transformación social, suponiendo una clara apuesta de futuro desde el presente más inmediato y ofreciendo expectativas fiables y respuestas reales a sus problemas o intereses por:

Medio Ambiente, Vivienda, Empleo, Ocio y tiempo Libre, Educación, Salud y Sexualidad.