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Solicitamos que Alcobendas se sume a la acogida de los refugiados a bordo del barco Aquarius

Los 630 migrantes a bordo del barco Aquarius llegarán a Valencia en cuatro días.

Desde el Consejo de la Juventud de Alcobendas comprometidos por la defensa de los derechos humanos, solicitamos al Ayuntamiento de Alcobendas que se posicione frente a la situación que están sufriendo los migrantes  rescatados por el barco Aquarius y que inste al órgano competente a que ofrezca las instalaciones del Centro de Acogida a Refugiados (C.A.R) que hay en Alcobendas para su acogida.

Creemos que es importante que el gobiernos de nuestra ciudad tome parte ante esta situación tras la nula acogida por parte de Italia y Malta.

Recordamos que el Gobierno español se ha ofrecido a recibir a los 630 migrantes que fueron rescatados por el barco Aquarius de la ONG SOS Mediterranée y de Médicos Sin Fronteras (MSF). Las personas migrantes, que están repartidas en tres barcos para garantizar su seguridad y evitar el hacinamiento, llegarán al puerto de Valencia en unos cuatro días y podrán solicitar su ingreso en nuestro país como refugiados.

Matteo Salvini, vicepresidente, ministro del Interior en Italia y líder del partido de ultraderecha Liga Norte, ha acuñado para negarse al desembarco de los migrantes bajo el lema “Stop a la invasión”. Los datos no avalan sus palabras, desde enero solo 14.286 personas han llegado a sus costas, un 76% menos que en el mismo periodo en el año anterior, según datos de Acnur. Italia, y España, al igual que el resto de países de la UE, tienen la obligación de cumplir con los tratados de migración europeos y de responder por los 2.400 millones de euros que han recibido para actuar frente a esta crisis humanitaria. La reducción de la llegada de migrantes a Italia es consecuencia de un acuerdo firmado entre este país y Libia, que recrudece el control fronterizo y las medidas de detención, llegando a realizar prácticas que vulneran los derechos humanos, según denuncia Acnur.

En los últimos años, Europa vive la peor crisis de refugiados desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Desde 2015 el número de personas que cruzan las fronteras exteriores de la UE se duplicó. Los conflictos armados en Siria, Afganistán e Irak han obligado a muchas personas a huir de esos países. La UE se ha visto desbordada y no ha sido capaz de responder con rapidez a esta dolorosa situación de desamparo al que muchas personas se ven abocadas cuando ingresan en nuestro territorio.

Se ha recrudecido el control del paso de fronteras mediante FRONTEX, la agencia de vigilancia de la UE, pero no ha garantizado el cumplimiento de las cuotas de acogida por parte de los países miembros ni la gestión efectiva de las peticiones de asilo. De las más de 2,5 millones de personas solicitaron asilo en la UE entre 2015 y 2016, los Estados miembros emitieron respuesta solo a 593.000 en primera instancia.

Entidades como Acnur, Cruz Roja y CEAR denuncian y documentan los abusos, torturas y violaciones a los que se ven sometidas las personas migrantes en su periplo para entrar en Europa, ya sea por tierra o por mar.